Alonso sorprende a su grupo de amigos al presumir que ganó cuarenta mil vendiendo tomates de su campo, lo que desata incredulidad y burlas por lo inusual de la cifra. Mientras intentan entender cómo logró tal éxito con un cultivo tan común, Alonso defiende que su secreto está en un agua mágica que usó para regar las plantas. Luego, recibe una llamada inesperada de Anna, una joven popular del campus que antes lo ignoraba y ahora se interesa por él debido a su aparente éxito. Alonso se muestra distante, dejando en suspense su próxima decisión.