Ana y otra persona se encuentran con Alonso, un hombre misterioso que vende verduras en el mercado. Aunque él fue enviado al campo por la familia Villegas, ha regresado y se rehúsa a volver con ellos, afirmando que ahora tiene éxito gracias a un manantial que descubrió. Ana le ofrece regresar a casa solo si acepta su error y pide perdón, pero Alonso rechaza la idea, decidido a mantenerse independiente. Sin embargo, finalmente cede a las condiciones para poder regresar, prometiendo cambiar su actitud. La decisión de Alonso marca un giro clave, generando incertidumbre sobre su futuro con la familia.