Alonso enfrenta burlas y rechazo en la preparatoria por su situación económica y la muerte de sus padres, siendo protegido solo por Rosa. Un joven rival lo amenaza constantemente, prometiendo golpearlo mientras esté cerca de ella. A pesar de la hostilidad, un compañero se ofrece a ayudar a Alonso a vender sus tomates gracias a contactos en un hotel familiar, buscando mejorar ambos negocios. Alonso decide confiar y aprovechar esta oportunidad. Sin embargo, para proteger el secreto de su manantial mágico, planea dejar de cultivar tomates, enfrentando así una nueva incertidumbre sobre qué sembrar a continuación.