Celia recibe el apoyo decidido de su madre para estudiar en la universidad, a pesar de las dudas y objeciones de su padre. Mientras prepara su partida, Celia enfrenta la presión familiar cuando se le exige casarse con el hijo del alcalde, desestimando su educación. En medio de esta tensión, Celia visita a Teresa y a su familia, donde la interacción revela las marcadas diferencias sociales y la falta de aceptación hacia lo modesto y campesino. El episodio concluye con un claro rechazo hacia los orígenes humildes de Celia, dejando en evidencia las barreras que enfrentará para seguir su camino.