Un hombre interviene para defender a Celia, quien fue criada sola, pero es atacado violentamente por un grupo que lo acusa de entrometerse en sus asuntos. Mientras tanto, la presidenta del Grupo Honores rechaza una invitación oficial del gobernador del Condado de Nube, quien insiste en visitarla personalmente. En paralelo, se supervisa un proyecto de desalojo en marcha. Celia es urgentemente advertida para que se aleje rápidamente, mientras alguien promete volver por ella. El episodio termina con una creciente preocupación por el bienestar de Celia y la decisión del gobernador que presagia confrontaciones futuras.