Una madre, agobiada por las deudas, insta a su hija a que recoja sus cosas y se vaya a la universidad, insistiendo en que no regrese. La mujer revela que ha vendido su sangre para costear los estudios de su hija, a quien le dice que el conocimiento será su única salida para cambiar su destino. En una reunión con el alcalde Samuel López, este propone aliviar las deudas si su hijo se casa con la hija, prometiendo enseñarle a ganar dinero. La hija se marcha con la promesa de regresar una vez triunfe, mientras la madre queda sola enfrentando su difícil realidad.