Dos niños, Clara y David, llegan a los Vega para pasar la noche tras la promesa del abuelo de reunir dinero que salvará a su mamá. El señor de la casa rechaza ayudar: 'Los Vega no son caridad' y les ordena que se vayan mañana, permitiéndoles quedarse pero sin tocar nada. Temen que la madre muera antes del regreso; David toca una flauta igual a la de ella y repite la canción de mamá. La melodía alerta a alguien que reconoce a 'Camila' y, tras siete años, le pide perdón; la respuesta condiciona la ayuda inmediata.