En una tienda, unos niños son reprendidos por tocar una flauta que una niña dice era lo único que le quedaba de Camila. El dueño los humilla y amenaza con expulsarlos; uno promete reparar el instrumento. Los niños explican que su madre está grave en el hospital y esperan al abuelo que les dio un cheque para salvarla. El encargado sospecha que el cheque está robado y quiere sacarlos. La niña se arrodilla y exige los 30 mil del abuelo, jurando quedarse hasta morir si no se lo entregan. Queda por verse si Sr. Vega cede o los echa.