Camila, ciega y acusada por vecinos, da a luz sola a gemelos mientras murmuran sobre su juventud y el abandono de su novio. En un flashback, ella recuerda que hace dos años salvó a un hombre gravemente herido: Gael. Durante la pelea nocturna, atacantes lo acosan y se desata un tiroteo; Camila lo defiende y lo rescata. Él carece de familia; ella lo invita a su casa y promete "seré tus ojos". El giro une a la madre recién parida y al hombre rescatado; queda por verse si Gael acepta quedarse y cómo afectará eso a los gemelos.
Gael llega gravemente herido y sangrando; lo trasladan al hospital donde el doctor informa que necesita una transfusión urgente. Camila aparece, se declara presente y, pese a que le ruegan que no se acerque, se ofrece a donar: "Tome mi sangre". Los análisis revelan que el paciente es RH negativo, un tipo raro que, según el personal, solo tiene la familia Vega; surge la duda sobre el origen de Gael. Con la compatibilidad en duda, Camila promete encontrar la manera de salvarlo y pide que la esperen, dejando su destino incierto.
En el hospital, al Sr. Vega le dicen que Gael está grave y que solo sangre de un familiar lo salvará. La familia lo desprecia por quedar ciego y lo tacha de heredero inútil. Una mujer no emparentada se ofrece a donar sus córneas, promete acompañarlo, 'ser sus ojos' y ser su familia. El Sr. Vega rechaza la propuesta por diferencias de linaje; ella asegura que no será una carga y afirma: 'pronto podrás volver a ver'. Antes de partir muestra una jade heredada y dice a sus hijos: 'serán mis ojos'. Queda pendiente la decisión de los Vega.
El episodio abre con un recuerdo: alguien cuenta que hace seis años recibió córneas y que el donante murió por una infección, y aún extraña su sonrisa. Luego seguimos a Clara y su hermano David, de seis años, que juntan basura para pagar la recuperación de su madre tras un accidente. En el mercado la vendedora les paga apenas 3 dólares por 6 kilos y los echa, pero una mujer compasiva les da dinero y comida. Los niños creen: "Podemos salvar a mamá." Queda por verse si ese aporte será suficiente.
Don Alberto, preocupado por la falta de herederos Vega tras creer que Camila murió hace seis años, se enfrenta a la posibilidad de que dos niños sean de Gael. En la calle habla con Clara y su hermano David, que recogen basura para pagar el tratamiento de su madre; dicen que su padre se fue hace seis años. Don Alberto nota la semejanza con Gael, les deja su dirección y ofrece dinero. Exige una prueba de paternidad en un día para confirmar si son hijos de Gael; el resultado decidirá el futuro inmediato de la familia.
Tras una llamada que exige confirmar si estos niños son de Gael, Clara llega al hospital: su madre está al borde de la muerte y los órganos fallan. La abuela se niega a financiar la cirugía y exige 30 mil para mañana, amenazando con desconectar el oxígeno. Los niños suplican y organizan recolectas; envían a buscar al abuelo Vega. Él recibe a los pequeños con escepticismo y desprecio, pero al examinarlos nota una jade idéntica a la de la madre. El giro abre la posibilidad de ayuda, pero Vega debe decidir enseguida y el tiempo para la operación se agota.
Dos niños, Clara y David, llegan a los Vega para pasar la noche tras la promesa del abuelo de reunir dinero que salvará a su mamá. El señor de la casa rechaza ayudar: 'Los Vega no son caridad' y les ordena que se vayan mañana, permitiéndoles quedarse pero sin tocar nada. Temen que la madre muera antes del regreso; David toca una flauta igual a la de ella y repite la canción de mamá. La melodía alerta a alguien que reconoce a 'Camila' y, tras siete años, le pide perdón; la respuesta condiciona la ayuda inmediata.
En una tienda, unos niños son reprendidos por tocar una flauta que una niña dice era lo único que le quedaba de Camila. El dueño los humilla y amenaza con expulsarlos; uno promete reparar el instrumento. Los niños explican que su madre está grave en el hospital y esperan al abuelo que les dio un cheque para salvarla. El encargado sospecha que el cheque está robado y quiere sacarlos. La niña se arrodilla y exige los 30 mil del abuelo, jurando quedarse hasta morir si no se lo entregan. Queda por verse si Sr. Vega cede o los echa.
Clara llega al hospital desesperada: hoy es el último día y el cheque destinado a la cirugía de su madre se rompió, dejándolas sin fondos. Tras suplicar a la directora dos días más, teme no poder salvarla. Entonces una trabajadora anuncia que el caso califica para el subsidio del hospital y cubriría todo el costo, pero depende de la firma del presidente. Identifican al presidente como Gael Vega, CEO del Grupo Vega. El episodio pasa de impotencia a una esperanza condicionada: ahora deben conseguir la firma de Gael Vega a tiempo.
En el hospital, los niños esperan que su madre despierte y buscan al Sr. Vega para que firme la autorización que permita la cirugía. La directora pretende declararla muerta: ya firmaron la donación y la llaman muerta viviente para experimentos; la tutora reclama autoridad y ordena llevarla a la morgue. David corre a buscar al Sr. Vega; les dicen que su padre está en el laboratorio de ADN y, al ver una jade igual, lo localizan y gritan Papá. Queda por ver si su llegada y firma impedirán la donación.