En este episodio, Isabella exige a su esposo que firme un acuerdo de divorcio, pero él la confronta burlándose de sus reclamos de ser la princesa de Solaria. La tensión crece cuando él le muestra un reciente hallazgo arqueológico: una tumba antigua en la que, según expertos, yacen la princesa de Solaria y su esposo de hace mil años. Este descubrimiento pone en duda la historia que Isabella defiende y la enfrenta a una realidad inesperada, dejando en el aire la verdad sobre su identidad y el vínculo que mantienen ambos en el presente.