Isabella enfrenta la propuesta de divorcio inmediata del Sr. Serrano, quien está listo para separarse tras confundirla con su esposa. Ella le pide tiempo para adaptarse a este mundo desconocido y promete independizarse en seis meses. El Sr. Serrano acepta con la condición de que Isabella no le cause más problemas durante ese tiempo y muestra escepticismo sobre sus planes. Además, se le informa sobre una subasta importante que incluye el vestido de novia de la princesa de Solaria, y aunque duda, Isabella insiste en asistir, marcando un momento clave que pondrá a prueba su nueva realidad y sus próximos pasos.