César y Fe confrontan una crisis tras perder a su hijo. Fe acusa a César de haberla aprovechado cuando estaba borracho y de haberse acostado con ella sin consentimiento, señalando que el hijo ni siquiera habría existido sin ese acto. César, frío y decidido, le presenta a Fe documentos de divorcio para que firme. La tensión se dispara al enfrentarse al final de su matrimonio, dejando abierta la incertidumbre sobre cómo cada uno reaccionará a esta separación inminente.