César, recientemente ciego y sin poder caminar, confronta a Estela, la mujer que siempre ha amado, debido a su silencio y distancia. Él se siente inseguro y pregunta si ella aún lo quiere. Otro personaje revela que Estela ha sido quien lo ha cuidado en el hospital, a pesar de su nerviosismo y tensión. Sin embargo, César sospecha que Noa, otra persona, ha esperado el momento oportuno para confesar algo y ganar su afecto, generando celos y dudas. El episodio termina con César cuestionando a Estela sobre su fidelidad y el apoyo durante su ceguera, dejando la relación en un punto incierto.