En este episodio, Noa solicita el divorcio, reconociendo que hace cinco años cometió un error al separarlos y que aprovechó la situación, pero ahora siente arrepentimiento. Su pareja lo enfrenta con dureza, cuestionando quién más la querrá después del divorcio y advirtiendo que no quiere volver a verla. Noa responde afirmando que tiene dignidad y no permitirá que la sigan controlando. El episodio termina con la pareja decidida a mantenerse alejados, mientras alguien observa preocupado el cambio inesperado en Noa, dejando abierto el conflicto sobre qué sucederá con su relación en adelante.