En este episodio, una mujer llamada Noa revela que fingió ser otra persona, Estela, para que César aceptara un tratamiento médico necesario. César, que rechazaba cooperar cada vez que oía la voz de Noa, finalmente obedeció pensando que Estela estaba a su lado. Noa explica que su intención era asegurar la mejor atención para César, a pesar del maltrato que ha recibido de su hermano. Aunque Noa no busca agradecimiento, se muestra decidida a que César recupere su fuerza y vuelva a ser el hombre que fue, dejando en evidencia una verdad importante que le ocultaron por años.