Diego llega con una herida que exige sutura; Carlos se ofrece a atenderlo aunque es un practicante recién expulsado del Hospital Santo. Juana duda y pide desinfectar y llevarlo al hospital, advirtiendo riesgo de secuelas si la sutura falla. La comunidad recuerda que Carlos practicó suturas desde niño y lo empuja a operar ahora para evitar la demora. Carlos prepara lidocaína diluida, agua oxigenada y povidona, advierte a Diego del riesgo y asegura que lo hará bien. El episodio termina cuando Carlos inicia la sutura, sin saberse aún si habrá complicaciones.