Carlos atiende una herida en la palma y describe diagnósticos y técnica: corte limpio, tendón intacto, sutura Kessler reforzada con sutura periférica tipo Bunnell; completa la sutura. Compañeros se sorprenden al ver que cose rápido y bien; advierten a Diego, el paciente, que evite esfuerzos y haga rehabilitación durante tres meses. La escena escala entre elogios y dudas sobre la práctica. El episodio concluye con un familiar exigiendo: "¿Quién les dio permiso de coserle la herida a mi abuelo?", dejando en el aire una disputa por la autorización y posibles consecuencias.