Vecinos acusan a Santiago de obtener tierras ilícitas y amenazan con denunciarlo para redistribuirlas; Santiago se retira. Tras su salida, la atención pasa a la familia: Elena insulta a Javier, su cuñado, y lo tildan de cobarde por impedir que su cuñada vuelva a casarse. Surge una sospecha mayor: quizá el muerto fue Javier y el hombre vivo es Andrés. Como pruebas citan el mejor rendimiento escolar de Andrés y una marca de nacimiento roja en el brazo derecho que, según la abuela, solo tenía Andrés. Deciden comprobar su brazo; la verdad queda en suspenso.