Jessica llega para una entrevista como tutora de la hija de Leonardo, un poderoso y desconfiado líder del Grupo López. Aunque su currículum es destacado, se le advierte que la niña tiene un carácter difícil y ha hecho huir a varios tutores antes. Durante la evaluación, Jessica enfrenta una amenaza directa de la niña, quien le dice que no la perdonará ni siquiera si muere. El episodio termina con la aparición inesperada de Leonardo, marcando un giro crucial en esta difícil confrontación por ganarse la confianza de la niña.