En este episodio, un hombre llamado Sr. Cruz se enfrenta a la confusión causada por una herida que parece de bala, pero resulta ser un corte de vidrio mal tatuado. Para distraer y conectar, una mujer propone dibujar mariposas y luego jugar a las escondidas, estableciendo límites claros sobre qué áreas están prohibidas, especialmente el despacho del Sr. Cruz. Durante el juego, se despierta la sospecha sobre un posible secreto oculto dentro de una habitación restringida. El episodio termina dejando la incógnita sobre qué esconde ese espacio, intensificando la tensión y la curiosidad.