Una mujer llega a entrevistarse para ser la tutora de una niña rebelde que ya ha rechazado a doce tutores anteriores. La madre impone dos condiciones clave: que la tutora sea capaz y pueda controlar a su hija. La niña, desafiando a la mujer, propone una competencia de dardos con la condición de que si ella gana, la tutora se va; si pierde, la tutora se queda. Aunque la niña nunca ha jugado, se muestra segura y plantea usar un método alternativo. El episodio termina con la expectativa de ver cuál será su estrategia y el resultado del juego decisivo.