Manu regresa a casa para presentar a su hijo Davi a su nueva esposa, la señora Costa, con quien se ha casado recientemente. Davi es recibido con ostentación y regalos, incluyendo una casa y autos deportivos, pero rechaza aceptar estos regalos, generando tensión. La señora Costa insiste en que acepte los detalles como muestras de buena voluntad. Finalmente, la señora Costa revela su verdadero motivo: quiere que Davi se case con su hija, lo que sorprende y desconcierta a Davi, dejando la situación tensa y abierta a la reacción de ambos.