Davi recibe la propuesta de casarse con Bella, una joven en estado vegetativo desde hace años, para cuidar de ella y alegrar su vida ante la inminente fecha límite de un mes que le da el médico para despertar o fallecer. Aunque duda por la incertidumbre de que Bella pueda despertar, acepta el matrimonio para cumplir con la familia y asumir la responsabilidad. Recibe una carta que lo nombra vicepresidente de la empresa familiar y una participación accionaria condicionada a la recuperación de Bella. El episodio termina con la instrucción de que Davi debe dormir junto a Bella para estar atento a cualquier cambio en su estado.