En el pueblo se alistan para la fiesta de regreso del Sr. Nicolás cuando anuncian que la gran general ha unificado Capinorte y vuelve triunfante. Una mendiga es expulsada tras pelear con un niño; la madre la acusa y los vecinos la humillan, negándole la entrada al banquete. Una mujer, que prometió ir a la celebración del esposo de su hermana, teme ser reconocida y pide ropa común y un salvoconducto. Dicen que solo la amiga de la Sra. Yoli puede entrar; la propia Sra. Yoli sale a recibir a los invitados, dejando en duda la entrada de la mujer.
Una mujer pobre llega a la casa y la Sra. Yoli la humilla, ordena a los guardias que la echen tras oír que la llamaron hermana. La visitante, Gloria, se disculpa por llegar tarde y revela que perdió a su madre y fue echada de casa; su hermana Yoli la abraza y promete cuidarla. Cuando todo parece calmarse, Nicolás llega, insulta a Gloria llamándola mendiga y exige que se vaya. Yoli lo enfrenta: insiste en que Gloria es su hermana y que le avisó por carta. Queda por decidir si Nicolás aceptará que se quede.
Una mujer, la hermana de Yoli, aparece en la casa de los Santos; la anfitriona la insulta como mendiga, le ofrece dinero y ordena a los guardias sacarla. La disputa escala: aunque Yoli pagó los estudios y mantuvo a los Santos, la familia humilla a su hermana y un pretendiente declara que Yoli no merece ser su esposa. Además, un hombre anuncia que, cuando llegue la hija del suboficial, convertirá a Yoli en su concubina. Nicolás descubre que la hermana se fue y le dicen que no la alcanzará; el episodio cierra con el futuro de Yoli en peligro.
En un banquete incipiente, una mujer es expulsada entre insultos mientras el Sr. Nicolás y Gloria observan; un disparo hace que alguien reconozca que la mujer es militar, «la gran general». La noticia tensiona la reunión. Nicolás informa que el comandante Martín no ha confirmado su presencia y teme que no asista. Una joven que estudió en el extranjero para unirse al ejército exige traer a Martín; se revela que Nicolás se marchó el día de su boda y prácticamente no han convivido. Gloria propone el divorcio y afirma que presentará a Martín; su llegada queda en duda.
Gloria intenta ser recibida por el comandante Martín con regalos, proclamando que estudió en el extranjero y lo admira, pero la mansión está custodiada y otras mujeres la ridiculizan. Al no poder entrar, le entrega un objeto a alguien para que se lo lleve a Martín y así lo identifique. Otros hablan de la moneda de la gran general, un símbolo que obliga a conceder audiencia incluso al comandante. El episodio termina con la incertidumbre de si el mensajero y la moneda conseguirán que Martín la reciba.
Un niño entrega al comandante Martín una moneda de oro y un mensaje: la gran general pertenece a la familia Santos y debe presentarse. En el pueblo la gente se burla: señalan a Gloria, la mendiga y hermana de Nicolás, como improbable candidata. Nicolás la defiende, pero los vecinos la ridiculizan. El comandante ordena preparar el auto para ir a los Santos. Gloria llega a la casa esperando entrar al banquete y es humillada y expulsada por los presentes. Cuando alguien pronuncia su nombre, la inminente llegada de autoridades al banquete deja en suspenso si será reconocida o rechazada.
En el banquete, se espera la llegada del comandante Martín; Yoli insiste en contar la noticia a madre y ver a su hermana Gloria. La situación cambia cuando un hombre irrumpe afirmando su derecho a entrar. Los anfitriones, liderados por el señor Nicolás, lo desprecian como mendigo y lo humillan: ordenan traer el 'regalo' que prepararon para Luque y amenazan con ponérselo para dejarlo entrar, piden que le pongan un bozal. La confrontación escala hasta que alguien grita ¡Alto! y pregunta ¿Qué están haciendo?, dejando en suspense si la humillación continuará o si alguien intervendrá.
En una reunión social, al descubrir que Gloria es hermana de Yoli, un grupo de mujeres ridiculiza la apariencia humilde de su hermana. Gloria defiende a su familiar: cuenta que ella se sacrificó para criarla y que gana con dignidad. Yoli intenta calmar la situación ofreciendo comprarle ropa y joyas, pero Gloria rechaza la condescendencia y afirma no importarle el aspecto. Una de las mujeres la insulta llamándola andrajosa, lo que eleva el conflicto. Ahora Gloria debe decidir si acepta la ayuda humillante o defiende públicamente a su hermana.
En el banquete de la familia Santos una mujer defiende a su hermana: afirma que se esforzó muchísimo y hasta tuvo que mendigar para criarla. Los parientes la humillan, discuten si, siendo 'de la familia', debe traer un regalo y la acusan de mendiga y falsa. Nicolás y Yoli quedan señalados; Yoli se niega a pagar y la presión sube hasta que alguien interviene y ofrece cubrir el regalo. Se revela la suma: 50 mil. La oferta mitiga el choque, pero la aceptación social y la humillación siguen sin resolverse.
En un banquete, la familia Santos exige 50 mil monedas o la cesión de los negocios de Yoli para permitir que la hermana mendiga de Yoli entre en la casa. Los Santos presionan, insultan y amenazan con excluir a la hermana si no se entrega el dinero. Yoli se niega a entregar sus bienes. Ante la humillación, otra persona interviene y declara que entrega inmediatamente todas sus tiendas a la hermana de Yoli, y que ninguna pertenecerá a los Santos. El giro redistribuye la propiedad y deja a los Santos sin control directo; la confrontación por las tiendas queda abierta.