Jimena enfrenta la amarga revelación de que Santi siempre ha priorizado a Romina, usándola solo como donante de sangre. Después de un cruce doloroso, Jimena decide alejarse para siempre. Sin embargo, cuando Romina revive sorpresivamente en el hospital, Santi planea convencerla de perdonar a Jimena, generando una nueva confrontación. Mientras tanto, Jimena recibe una noticia inquietante relacionada con una ceremonia de cremación, anticipando un giro decisivo que amenaza con complicar aún más la tensión entre los personajes. El episodio termina con la incertidumbre sobre el destino inmediato de Jimena y Romina.