Tras asumir el control como ama con sirvientes a su servicio, la protagonista decide rescatar a Yegad, un sirviente demonio conejo gravemente debilitado y esclavizado, atrapado en una mazmorra peligrosa. Aunque sus otros sirvientes dudan, ella promete romper sus contratos y otorgarles libertad si la apoyan. En una muestra de compromiso, cura a Lail con su sangre vital, debilitándose a sí misma. Mientras descubre el cruel pasado de Yegad y le brinda consuelo, logra reducir su corrupción, marcando el inicio de su plan para cambiar el destino de sus sirvientes.