Lilith ha mejorado su habilidad para dominar demonios tras un pacto de sangre, pero sigue con un nivel bajo de supresión demoníaca. Mientras intenta descansar, enfrenta críticas de su madre y una rival llamada Liliana, quien anuncia una prueba de dominación que definirá la sucesión de su herencia. Lilith debe rescatar a un demonio poderoso para sobrevivir, pero la competencia es feroz y su título está en riesgo. En la mazmorra, Lilith enfrenta a sirvientes sin amo y experimenta una resonancia demoníaca con Yegad, un demonio serpiente que quiere su muerte, intensificando el peligro que la acecha.