En este episodio, el Señor Demonio recupera el poder a un cincuenta por ciento tras un pacto de sangre que sana a su sirviente Yegad. Mientras sus fuerzas quedan casi exterminadas por el Chivo, el Señor Demonio y Yegad deciden huir. Surge un conflicto cuando Yegad sospecha que quiere entregarlo a un enemigo, pero el Señor Demonio lo niega y le perdona la vida por su ayuda. Paralelamente, otro sirviente del clan de Lilith pierde la esperanza de que su dueña regrese a tiempo, evidenciando divisiones entre aliados. El episodio termina con la incertidumbre sobre la fidelidad y el futuro poder del Señor Demonio.