En este episodio, Lilith es acusada por la duquesa de permitir que su sirviente demonio robe la valiosa colección familiar, aunque Lilith explica que en realidad fue a rescatar a alguien llamado Yegad. La duquesa destituye públicamente a Lilith, pero un sirviente revela que ella ha cambiado tras curar a Yegad, un enemigo de la familia. Lilith lucha con la traición y el abandono, pero al final reaparece para desafiar su destitución y proteger a su sirviente, dejando el conflicto abierto y la lealtad en duda.