Pablo quiere regalarle a Susana una pieza musical especial para su boda con Carlos, pero se siente incapaz de tocar bien a pesar de su esfuerzo. Pasa de la frustración a una crisis cuando se lastima durante la práctica. Su madre insiste en que contará con el mejor maestro de música, Ramón Ortiz, para que lo entrene, pero le informan que el maestro solo acepta alumnos con talento, sin importar el dinero. Pablo teme no poder cumplir su promesa y entregar un regalo digno. La madre le asegura que, sin importar las dificultades, el regalo llegará a Susana, dejando abierta la manera en que lo logrará.