Carlos, un joven con un talento musical excepcional, ha sido seleccionado por el prestigioso Sr. Ortiz gracias a un raro permiso especial gestionado por una poderosa institución llamada el Templo de Vida. Este honor implica un sacrificio de cinco años de vida de Carlos, ocultado para evitar que su hermano Pablo se sienta culpable o sea manipulado. Mientras Carlos lucha con la presión física y emocional de este sacrificio, sus padres intentan mantener la ilusión de orgullo y control. El episodio termina con Carlos debilitado y cuestionando el verdadero costo de ese don otorgado.