Carlos se mantiene recluido y malhumorado tras ser ignorado por su familia, que celebra la llegada del señor Ortiz para enseñarle piano a Pablo, su hermano, generando celos y conflictos. Mientras Carlos se aísla, sus padres enfrentan la necesidad de decidir sobre un sacrificio familiar para aliviar la salud del padre, quien sufre dolores crónicos pero se niega al hospital. Pablo intenta mediar entre Carlos y su padre, mientras la familia lidia con las consecuencias emocionales de esta división. El episodio termina con Carlos aceptando firmar un acuerdo, pero la tensión persiste.