Alba es confrontada por alguien que admite seguir órdenes: el comandante quiere su vida y una bala especial fue creada para matarla. Quien confiaba en esa persona descubre la traición y escucha que quien la elimine ocupará el puesto de comandante del este global. Después, una joven llamada Ana aparece atada y humillada por mujeres que la acusan de favoritismo familiar; la obligan a ponerse al borde del abismo y la arrojan al cerro. Alba despierta luego en ese cuerpo y, al encontrarse en el Imperio Astral como Ana, debe decidir cómo sobrevivir en esta nueva identidad.