Una mujer despierta en un jardín tras ser atendida por otra persona que le trae agua y ropa. Después de una aguja descubre que aún conserva sus poderes y recuerda que en su vida pasada una inyección habría recuperado su energía. Agradece por salvarle la vida pero reclama haber ayudado a ganar una carrera; la otra persona niega el empate, la amenaza con quitarle la vida o impedirle salir si no se viste. Ella insiste en marcharse; la escena queda en suspenso con la amenaza y la pregunta: "¿Qué estás haciendo?"