En el Jardín Púrpura, tras un accidente de tráfico, Carlos aparece fuera del coche mientras una mujer gravemente herida es llevada adentro; testigos sospechan que él conducía en carreras y la atropelló. Un superior ordena avisar a Luna y revisar las cámaras de la carretera para aclarar quién es la mujer. Médicos hallan heridas extrañas y, aunque su cerebro y sistema nervioso parecen intactos, uno insiste en abrirle el cerebro para investigar. La situación escala entre reproches a Carlos y órdenes de investigación. El episodio cierra cuando la paciente despierta, sin revelar aún su identidad ni cómo sobrevivió.