Yoli se cambia de ropa frente a un hombre y, pese a órdenes de quedarse, consigue vestirse y salir. Cámaras la siguen: toma un taxi con placa AA54SB hacia el sur. En una sala, un superior ordena rastrear la empresa del taxi, la ruta y averiguar quién es ella. El conductor le da dinero extra para su hijo. Yoli nota que su cuerpo está demasiado débil para usar todo su poder, solo puede curar heridas externas. Llega a la casa de la Familia Bello; ahora su identidad y la placa registrada desatan una investigación que la expone.