La familia descubre que Ana lleva cinco días sin aparecer; el padre teme que su reputación se arruine porque la vieron salir con chicos, mientras la madre y otro familiar minimizan el hecho recordando que solía salir y por eso no avisaron ni llamaron a la policía. La tensión sube cuando alguien anuncia: "La Srta. Ana ha vuelto." Ana entra y dice "He vuelto." Entonces alguien, desconcertado, exclama: "¿Eres un fantasma o una persona?" La pregunta deja en duda si Ana está realmente como antes y congela la reacción familiar.