Damián observa a una mujer con un niño llamado Dylan, quien podría ser su hijo, aunque él cree que no puede tener descendencia. La familia Ferrer enfrenta la presión de tener un heredero, especialmente Don Ernesto, que desea un nieto. Mientras tanto, la madre de Damián recibe la noticia de que fue convocada para una entrevista como secretaria en el Grupo Ferrer, lo que representa una oportunidad para mejorar su situación económica. Damián y su madre esperan un futuro mejor y él agradece a alguien llamado Vaquito por darle la oportunidad de estar juntos. El episodio cierra con la incertidumbre sobre la verdadera paternidad de Dylan y la entrevista pendiente.