Mia llega a Grupo Ferrer con la intención de conseguir un puesto de secretaria para ayudar a Damián, quien necesita dinero para una operación. Ariel, jefa de Recursos Humanos y entrevistadora, la rechaza inmediatamente y ordena que la saquen del lugar. Desesperada, Mia suplica en vano por otra oportunidad, incluso arrodillándose para demostrar su sinceridad y necesidad. Finalmente, Ariel accede a darle una chance, pero la atmósfera tensa cambia abruptamente cuando alguien interrumpe, cuestionando lo que está sucediendo. El episodio termina con un misterio que pone en riesgo la situación de Mia.