En este episodio, Emiliano es perseguido por Matías, un luchador Gran Maestro, y otros atacantes decididos a matarlo por ser un enemigo público. Aunque Emiliano se muestra desafiante y asegura no querer pelear, la situación escala rápidamente cuando comienzan a matar humanos, sorprendiendo y alarmando a una persona que los identifica como aliados en la paz entre humanos y demonios. Finalmente, Emiliano hace girar la atención hacia sus atacantes, quienes pronto se ven en peligro, gritando por ayuda y reconociendo su error, dejando el conflicto abierto y tenso.