La Alianza del Apocalipsis acusa a Emiliano de crímenes graves, incluyendo asesinatos falsamente atribuidos para provocar al clan demoníaco, y ordena su ejecución. Mientras tanto, la Federación le quita a Emiliano su estatus y lo expulsa, a pesar de su historial defendiendo la frontera durante décadas. La Alianza rechaza negociar con los demonios y teme que la barrera sea forzada, poniendo en riesgo a su gente. Sin embargo, un líder desconfía de las decisiones y decide buscar personalmente a Emiliano, confiando en que él es la única esperanza para evitar la caída y la esclavitud ante el clan demoníaco.