Después de recibir un aviso de estado crítico, Camila observa que su esposo Rafael cuida a su primer amor mientras su hijo Piedrita sufre un paro cardíaco que termina en su muerte. Tras morir ella misma, Camila regresa en el tiempo para evitar esa tragedia y proteger a Piedrita antes de una tormenta fatal. En el presente, enfrenta el conflicto con Lucía, mujer que estuvo entre Rafael y ella durante años. Al intentar controlar la situación, Camila debe resolver el conflicto con otro niño, Andi, cuya disputa por un juguete revela tensiones ocultas, dejando la posibilidad abierta de cambiar el destino familiar.