En este episodio, Rafa enfrenta la furia de Camila tras un incidente físico que desata tensiones familiares. Rafa se culpa por los problemas que su hijo y él causan, mientras Camila reprende a alguien por molestar a su madre. La situación se agrava cuando Piedrita, un niño, se siente mal y la urgencia médica obliga a buscar ayuda rápidamente. Rafa intenta reconciliarse con Camila y su hijo llevándoles pan, pero su conciliación fracasa. Al final, Rafa y Camila se preparan para firmar el divorcio, decidiendo cerrar ese capítulo ahora que la tensión está en su punto máximo.