Lucas pide una cámara para tomar una foto familiar, motivado por la ausencia prolongada de un familiar. La conversación cambia cuando se revela que Camila, una mujer del grupo, ha decidido divorciarse y se llevó a su hijo con ella a casa de sus padres. Esto desata un enfrentamiento familiar donde varios expresan opiniones encontradas sobre la situación, discutiendo si deben consentirla o dejar que enfrente sola las consecuencias. En medio de la tensión, aparece Cruz, un hombre conocido y prometedor, cuya aparición sugiere un giro en la historia que afectará la dinámica entre los personajes.