En este episodio, la protagonista enfrenta nuevas jugarretas para llamar la atención de Hugo, incluyendo la amenaza de romper una ala de otro orco, Simón, quien es usado como peón. Mientras tanto, ella intenta curar sus alas heridas, pero descubre que solo puede aliviar el dolor temporalmente porque su energía espiritual está baja. Para mejorar su habilidad, debe curar a otro esposo orco y completar misiones, empezando por el tritón Enzo, quien está encarcelado y torturado. Al final, ella decide ir a rescatarlo, enfrentándose a un peligro inmediato que pondrá a prueba su decisión.