En este episodio, Nora visita el calabozo donde Enzo está atrapado bajo una maldición de silencio que le impide pedir ayuda. Don Aurelio se opone a que Nora se acerque, desconfiando de sus intenciones. Sin embargo, Nora insiste en que ha cambiado y quiere curar a Enzo. Para demostrar su sinceridad, jura por la sangre de la familia real que si Enzo sufre daño por su tratamiento, recibirá el doble de la gravedad de su maldición actual. El episodio termina con la duda sobre si Nora logrará salvar a Enzo o si su intervención empeorará la situación.