Una mujer se aventura en un bosque en busca de la rara hierba de sangre de dragón para Simón, alguien enfermo que ella cuidaba. Un hombre la sigue y se ofrece a acompañarla, revelando ser también uno de sus esposos orcos que reclama atención. Mientras ella encuentra la hierba, regresa a Simón y Enzo, quienes están gravemente heridos. Pese a que los daños parecen irreparables, la hierba provoca una inesperada sanación en las heridas de Simón, sorprendiendo a todos. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo esta recuperación impactará su situación futura.