Sofía, la única persona que ha invocado a un dios recientemente, es la esperanza del país Auria en un enfrentamiento contra Ziria, representada por el poderoso Perro Demonio. Marcos, el Comandante Astral encargado de proteger a Sofía, falla al no detener al dogo demoníaco debido a la pérdida de su poder, causando preocupación entre los aurianos. Mientras la batalla escala y parece perdida, aparece un nuevo dios anunciado como el Mensajero del Altar, conocido por su leyenda y habilidades divinas, sugiriendo un posible giro en la pelea aún sin resolver.