Mateo invoca a Diana, la poderosa diosa lunar de Auria, para salvar a su pueblo en una confrontación contra los dioses rivales. Diana derrota fácilmente a la Diosa de la Noche, a quien convierte en su mascota, imponiendo su superioridad y ganando la batalla para Auria. Sin embargo, tras esta victoria, los oponentes anuncian que, según las reglas del torneo, pueden añadir una nueva norma: un mismo dios solo puede luchar una vez. Esto cambia el escenario del torneo y plantea un nuevo desafío para Mateo y Diana, dejando la siguiente jugada en suspenso.