Durante el torneo, una nueva regla impide que los dioses ya combatidos vuelvan a pelear, dejando a Mateo sin la ayuda de Diana Selene, su principal aliada. Su rival amenaza con destruirlo a él y a su país invocando al hermano de Diana, el temido Dios de la Tormenta, quien convoca a una monstruosa Serpiente de Ocho Cabezas para castigarlo. Mateo se niega a rendirse y desafía a sus enemigos invocando a los dioses de su país, buscando revertir la situación y proteger a su pueblo en esta batalla decisiva.